Terapia de Pareja

Terapia de Pareja

PSICÓLOGA EN SEVILLA: AINARA AGUIRRE

Las parejas buscan ayuda externa cuándo sienten que su relación no es satisfactoria, cuando ambos miembros o uno de ellos no se siente bien tratado.

El primer impulso de la pareja será el de buscar a un juez que decida quién tiene la relación y quién no la tiene, en un esquema de, uno gana, uno pierde. No obstante, acudir a un terapeuta de pareja propone otra perspectiva.

La pareja constituye para muchas personas el espacio de mayor comprensión y aceptación. Es la persona que hemos elegido, con la que decidimos tener hijos, con la que compartimos un proyecto de vida común. Por esta proximidad y cercanía, es también, a su vez, el espacio dónde más dificultades surgen. Los conflictos no resueltos, las situaciones no aclaradas, las palabras no dichas, los sentimientos no expresados, las frustraciones, se acumulan y pueden convertir este espacio de seguridad en un campo de batalla de discusiones continuas. La intensidad de los sentimientos invertidos en esta relación hacen que podamos pasar de la alegría más plena a la tristeza y el dolor más intenso. En una relación equilibrada estos sentimientos están compensados y lo habitual es que percibamos la pareja como un espacio que nos aporta más bienestar que sufrimiento, si lo ponemos en una balanza. Sin embargo, en otras ocasiones, podemos sentir que este balance es negativo y la relación no nos compensa, pero tampoco nos atrevemos a romper con ella pues siempre nos queda la duda de que podríamos haber hecho algo más.

Es posible que ante el miedo de la ruptura, tengamos la sensación de haber intentado muchas cosas sin éxito, en una espiral en la que a más esfuerzo, menos resultado o más de lo mismo. Las respuestas que se activan son siempre las mismas y con tal intensidad que bloquea otras posibles respuestas que serían más adaptativas. En un espacio de terapia se favorece el ambiente para que sean los mismos miembros de la pareja los que tomen las riendas de su relación y asuman la responsabilidad de la misma tomando sus propias decisiones. Para ello cada uno de los miembros se compromete a ser honesto con él mismo y con la pareja.

En otras ocasiones, una pareja que podría haber resultado muy satisfactoria en un momento, en otro momento de nuestras vidas, no termina de llenarnos del todo. Las personas evolucionamos a lo largo del tiempo y es posible que esta evolución sea diferente en cada miembro. En este caso el terapeuta puede acompañar a la pareja para que pueda renegociar los términos y redefinir los pilares de la relación con objeto de que las dos personas puedan sentirse parte de nuevo, o en caso de no ser posible esta redefinición, sean capaces de acordar una ruptura.

Ainara Aguirre Narros - Psicóloga en Sevilla